Cómo Cultivar Zucchini o Calabacines

Cómo Cultivar Zucchini o Calabacines

Seamos francos, los zucchinis no saben a nada. No tengo memorias felices que evocar ni hacen parte de ningún plato típico colombiano que inspire ninguna emoción, pero lo que sí es cierto es que logran integrarse muy bien con todos los ingredientes de cualquier receta y sobrepasar todas las expectativas con su fina textura. Así, fácil, sin proponérselo!.

A pesar de que los zucchinis o calabacines son mejor conocidos en su versión verde alargada, en realidad existen muchísimas variedades en forma, tamaño y colores de este vegetal, desde los de piel amarilla intensa, los redondos, los verdes claro, blancos y los redondos de bordes ondulados que parecen más adornos de árbol de navidad que vegetales.

Los zucchinis son vegetales predominantemente de clima cálido aunque tolerarían un clima templado de unos 20°C en promedio, siempre y cuando haya mucho sol.

A diferencia de sus primas las ahuyamas o zapallos, los zucchinis crecen en plantas tipo arbusto, no en enredaderas, así que son perfectas para huertas con poco espacio o macetas.

 

Siembra

La clave de una buena germinación es una temperatura promedio de 15°C a 18°C tanto en el ambiente, como el en suelo. Adicionalmente, se debe procurar que el suelo no esté demasiado mojado o encharcado para evitar que la semilla se pudra.

Otro problemilla al que hay que prestarle atención con los diminutos parásitos, o los colémbolos que pueden atacar la semilla y comérsela. Me ha pasado muchas veces que, después de esperar hasta 15 días para que las semillas germinen, me doy cuenta de que han sido devoradas por esos pequeños tramposos.

Es por eso que trato de poner varias semillas a germinar en diferentes ambientes: un lote en tierra para macetas, otro lote en toallas de papel de cocina húmedo y otro lote en periódico. Otro truco muy útil es dejarlas humedecer por un día o dos en una toalla de papel de cocina y luego quitarles la cáscara para ayudar a la semilla a germinar de forma segura y rápida. Con cualquiera de los métodos, la germinación no debería demorarse más de una semana.

En mi caso, yo pongo a germinar las semillas un mes antes de la última helada para adelantar la cosecha en verano. El día del trasplante, que generalmente ocurre en la primera semana de Junio, yo siembro otro lote de semillas para extender la cosecha.

En cuanto a la ubicación, sin duda se debe escoger un lugar especialmente soleado y procurar una buena cantidad de compost cargado de nutrientes.

 

Crecimiento

En sus primeras semanas de crecimiento, las plantas son más bien modestas, sin mostrar demasiado despliegue de efectos especiales ni grandes hojas. De hecho pareciera que se fueran a pasmar, por lo que hay que armarse de paciencia, mantener el suelo húmedo e hidratado y vigilarlas de vez en cuando para evitar el ataque de las babosas o  insectos.

Cuando menos lo esperemos las primeras flores empiezan a aparecer y con ellas, la necesidad de asegurar una buena polinización, ya sea con ayuda de las abejas o haciéndolo nosotros mismos con la técnica del pincel.

 

Cosecha

Una vez la polinización ocurre, el zucchini no se hace esperar, en 4 o 5 días está listo para la cosecha. Ellos saben mejor cuando aún están tiernos y firmes, además, entre más zucchinis se cosechen, más produce la planta así que nada de timidez, sin penas ni agüeros, tomen su cuchillo más afilado o las tijeras y córtelo, dejando algo de tallo en el vegetal.

Y como todo lo bueno llega a su fin, la señal inequívoca de que la cosecha ha terminado es cuando la planta empieza a ser atacada por el powdery mildew (mildiu) a comienzos del otoño.

Los zucchinis pueden durar máximo una semana en la nevera, de resto, no hay muchas técnicas de preservación disponibles así que el mejor consejo para disfrutarlos es precisamente, comérselos tan pronto sean cosechados.



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