Cómo cultivar Manzanilla o Camomila

Cómo cultivar Manzanilla o Camomila

Pocas hierbas muestran su efecto de alivio tan rápida y placenteramente como la manzanilla, mejor conocida como camomila. No solamente es su olor parecido a fresca manzana el que seduce; también su aspecto elegante, su follaje en forma de encaje -aunque a veces parece despeinado- y sus flores delicadamente hermosas.

Yo he visto la manzanilla crecer incluso en los potreros más agrestes pero eso no necesariamente me hace saltar de alegría porque en realidad, estas variedades no son tan buenas para lo que realmente se necesita: un buen tecito al final de un almuerzo bien trancado. La variedad que se utiliza más para el consumo humano es la Alemana (German Camomille), que prospera especialmente en climas templados e incluso fríos. La variedad Romana (Roman Camomille) es la que se puede conseguir en clima cálido pero su aroma y su esencia no resultan de tan buena calidad como la Alemana.

Siembra

La manzanilla o camomila no es particularmente exigente en lo que respecta al suelo. No le molesta crecer en un suelo bajo en nutrientes siempre y cuando esté bien drenado ya que es muy sensible a los hongos y el moho que pueden producirse en un ambiente demasiado húmedo. Tampoco le molesta estar en un sitio con sombra parcial, así que es una de las pocas buenas candidatas para crecer en medio de plantas más altas o incluso dentro de la casa, cerca a una ventana que sólo reciba el sol unas cuantas horas al día.

Las semillas de camomila son en realidad los pequeñísimos vasos que juntos forman la cabeza amarilla de la flor. En condiciones normales, la cabeza de la camomila se seca y cae al suelo, lo que permite que las semillas nazcan al cabo de una semana.

Yo siembro mi primer bache al inicio de la primavera, dentro de mi casa. Lo único que hago es preparar algo de sustrato en un contenedor, esparcir las semillas en la superficie y humedecer. No es necesario cubrirlas con tierra ya que son tan diminutas que necesitan todo el aire libre que se pueda para que germinen bien.  En menos de una semana, las primeras plantitas empiezan a emerger.

Crecimiento

No se puede decir que sean las más rápidas en crecer pero, como tampoco es que haya que cuidarlas mucho, uno ni se da cuenta de lo que pasa en ese mes y medio que tardan en generar sus primeras flores. Cuando uno menos piensa ya vienen los botones en camino!

En cuestión de días los pétalos se expanden desde el centro hacia afuera. Vale la pena dejar las flores desarrollarse a plenitud para contemplar su sencilla belleza, al menos por una semana.

Cosecha

Las flores están listas para la cosecha cuando su centro se torne de un color amarillo vivo (producto del polen de la flor) y tome la forma cónica que lo caracteriza. Los pétalos blancos de las flores también se irán moviendo hasta apuntar directamente hacia el tallo de la planta.

Para cosecharlos, se cortan justo por debajo de la flor y se extienden en un pedazo de lienzo, preferiblemente blanco, por lo menos por dos semanas, hasta que se sequen completamente.

A mí me fascina el té de manzanilla pero la cantidad que alcanzo a recoger no me alcanza para todo el año, así que trato de conservarla y usarla sólo en caso de emergencias, es decir, cuando nos molesta el estómago, nos sentimos indigestados o cuando tenemos problemas para dormir.



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