Guía para germinar semillas paso a paso

Guía para germinar semillas paso a paso

Germinar semillas en casa tiene la gran ventaja de permitirnos cuidar nuestras plantas en sus primeros días de crecimiento, que además valga decir, son los más importantes.

La germinación es un proceso que sucede cuando algunas condiciones específicas se dan para que la semilla despierte de su sueño y se convierta en la planta que está destinada a ser. No es que sea difícil pero es importantísimo hacer las cosas bien para que la tasa de germinación sea buena, al igual que la calidad de la plántula que nazca y sus condiciones de crecimiento.

Si se animan a germinar sus semillas en casa, esta guía les explica el proceso paso a paso:

 

Paso 1. Preparar el sustrato

El sustrato es el elemento de germinación más importante y para lograr ese excelente nivel de calidad necesitamos que sea capaz de retener el punto óptimo de agua, oxígeno, temperatura y nutrientes.

En un balde o un recipiente grande mezcla:

  • Tierra para macetas que puedes encontrar en las tiendas de jardinería o almacenes especializados en artículos para el hogar.
  • Medio nutritivo suave, idealmente que sea natural como el humus de lombriz de tierra o compost casero.
  • Si la tierra para macetas que compraste no trae perlita o vermiculita, éstas se pueden conseguir también en las tiendas de jardinería. Yo de plano recomiendo comprar tierra para macetas que ya contengan estos elementos para no tener que invertir dinero extra.

Cuando la mezcla esté lista, rocía con agua hasta que quede húmeda pero no mojada ni encharcada. La clave para saber si hemos logrado un nivel de humedad óptimo es tomar un puñado de sustrato, apretarlo muy, MUY SUAVEMENTE y luego abrir la palma de la mano:

  • Si al abrir la palma de la mano, el sustrato se desmorona, quiere decir que está muy seco y necesita más agua.
  • Si por el contrario, el sustrato empieza a compactarse en trozos, como si fuera un brownie, quiere decir que está bien de humedad. La idea tampoco es que el sustrato esté encharcado, si al apretarlo se escurre agua de las manos, quiere decir que está demasiado mojado.

 

Paso 2. Agregar el sustrato en los germinadores

Con una cuchara pequeña, transfiere el sustrato del balde a los germinadores, SIN presionarlo. Sólo dejar caer la tierra por gravedad al germinador hasta llenarlo completamente.

Paso 3. Sembrar las semillas

Ya teniendo los germinadores llenos de sustrato, se coloca por lo menos dos semillas en cada recipiente para asegurarnos que al menos una de ellas germine. Si todas las semillas germinan, se dejan crecer las plantas hasta el punto en el que podamos identificar claramente cuál es la más fuerte. Yo sé que da mucho dolor eliminar las otras planticas pero es necesario hacerlo para que la más fuerte siga desarrollándose exitosamente.

Paso 4. Esparcir canela molida

Las mismas condiciones de germinación de nuestras plantas también pueden hacer germinar otro tipo de vida que no nos parece tan chévere como es el moho, especialmente si los germinadores no tienen buena ventilación. Para tratar de evitar que el moho o ciertos hongos crezcan, lo primero es obviamente dejar circular el aire alrededor de los germinadores y, adicionalmente, rociar un poco de canela molida para aprovechar su poder fungicida.

Paso 5. Marcar los germinadores con palitas

En mi caso, yo pongo a germinar una buena cantidad de semillas al mismo tiempo, especialmente semillas de diferentes variedades de una misma especie de planta. Ya me ha pasado que cuando no marco los germinadores con la variedad que acabo de sembrar, después no sé cuál es cual y termino mezclándolas a la hora de trasplantarlas en la huerta y se me desordena todo.

Si te gusta mantener todo organizado y sobre todo, quieres organizar la huerta de manera que todas las variedades estén juntas, mi recomendación es marcarlas con palitas de plástico desde la germinación.

Paso 6. Ubicarlas en un lugar especialmente soleado

Para nadie es un secreto que el sol es la clave de la agricultura y por supuesto debemos tener esto en cuenta a la hora de ubicar los germinadores.

Sin embargo, además del sol, hay que asegurar que los germinadores tengan buena ventilación y la temperatura esté por lo menos a 20°C para estimular la germinación de las semillas.

El tiempo de germinación promedio es más o menos una semana, dependiendo de la especie de la planta o la variedad. De todas formas, es importante revisar diariamente los germinadores para evitar que se sequen o que la humedad se condense demasiado o que las plantas al germinar se estiren demasiado y se vuelvan “patonas”.
 



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