Cómo cultivar Pepino

No puedo decir que tenga ninguna preferencia por los pepinos pero sí sé que cuando no tengo en la nevera, siento que algo falta en la ensalada, y si fuera difícil cultivarlos tendría una excusa para no apegarme mucho a ellos pero por ahora el único problema que me dan es que las viñas siempre producen más de lo que podemos comer y termino regalando muchos… cosa que tampoco me disgusta del todo, lo bueno se comparte! .

Siembra

Los pepinos son vegetales de clima cálido y aunque su temporada de crecimiento no es tan larga como la de sus primas las ahuyamas o zapallos, en lo que sí se parecen es en su necesidad de abundante e intensa luz solar para producir. En los países tropicales, cualquier momento es bueno para sembrar las semillas que por demás no tardan más de una semana en germinar y revelar las prolíficas viñas. Lo más importante es mantener un buen nivel de humedad en el suelo –ni muy seco, ni muy encharcado-  y una temperatura ambiente por encima de los 20°C.

Para los que vivimos en las zonas templadas del Norte o Sur, las semillas se podrían sembrar unas dos o tres semanas después de la última helada pero para una temporada más larga yo prefiero empezar algunas dentro de la casa un mes antes de la última helada y trasplantarlas en la huerta después de asegurarme de que la temperatura mínima se ha estabilizado por encima de los 10°C.

Al trasplantarlas, e incluso si se siembran directamente en la huerta, lo más importante es construir una buena estructura de soporte, similar a la de los tomates, para que las viñas puedan escalar y crecer vigorosamente.

Crecimiento

Fuera de la estructura, no es mucho lo que hay que hacer con las plantas, excepto ma

ntener el suelo hidratado y protegido con una buena capa de hojas secas para evitar que el agua se evapore. Los pepinos necesitan estar muy bien hidratados, de lo contrario se pondrán amargos.

Las primeras semanas después del trasplante las viñas no hacen mucho por crecer, de hecho parecería que se fueran a quedar estancadas pero en realidad lo que la planta hace es establecer sus raíces antes de que sus hojas y tallo cojan vuelo hacia el cielo.

Más o menos después de un mes y medio o dos, las flores empezarán a aparecer y allí es donde las plantas pueden necesitar nuestra ayuda. Como miembros de las cucúrbitas, los pepinos producen dos tipos de flores: los machos que contienen el polen y las hembras que contienen los receptáculos y se pueden identificar fácilmente de los machos puesto que éstas contienen una versión en miniatura de la fruta que sólo crecerá si es polinizada. En condiciones normales, la naturaleza –que es sabia- logra la polinización a través de insectos como las abejas o algunas mariposas.

En caso de que las abejas u otros polinizadores sean escasos en el área –por ejemplo en las grandes ciudades- nosotros mismos debemos hacer la tarea empleando la técnica del pincel.

Puede que en los primeros intentos no coronemos pero como el que persevera alcanza, cuando menos lo pensemos, la polinización da resultado y los pepinos empiezan a crecer y engordar.

Cosecha

Una vez polinizada la flor, sólo resta esperar que el pepino crezca, tomando su forma característica. La mayoría que conocemos son alargados y verde intensos pero como en la diversidad está el placer, algunas variedades como el pepino Limón pueden darnos agradables sorpresas.

Los pepinos están listos para ser cosechados 10 días después de la polinización. No es bueno dejarlos mucho más tiempo en la viña ya que empiezan a perder agua y tornarse amargos, a menos que queramos que las semillas se desarrollen completamente para guardarlas y germinarlas en la próxima temporada.

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