Cómo cultivar Puerros

120 días para ver el resultado desmoraliza a cualquiera pero el hecho de que los puerros no demanden prácticamente ningún cuidado durante su crecimiento puede ser un argumento aceptable para darles una oportunidad.

Además del poco cuidado que requieren y los beneficios anti-pestes que pueden aportar a la huerta, los puerros son deliciosos, ni muy fuertes como el ajo pero tampoco son desabridos, yo diría que tienen el balance perfecto. Yo le tiro a los puerros un piropo adicional: se ven lindos. Las capas de hojas alargadas que forman la estructura de los puerros terminan en unas bellas hojas alargadas y puntiagudas que se doblan por la mitad caen como agraciadas cascadas rodeando el tallo principal, como si fueran una fuente de agua.

Los puerros son ante todo de clima frío. Hay variedades que pueden crecer relativamente a los 20⁰C pero no esperen una buena cosecha si viven en una zona que supere los 25⁰C.

Siembra

Como yo vivo en la Tundra Canadiense, yo debo poner a germinar las semillas de puerros en la segunda semana de enero. Aproximadamente en una semana los filamentos verduzcos emergen de la tierra y se establecen erectos buscando el Sol. Los puerros necesitan mucha luz, por eso mis luces de germinación son importantes en esta época.

A pesar de que los puerros toman relativamente un tiempo largo en crecer y madurar, las primeras semanas logran estirarse a un ritmo vertiginoso, tanto que es necesario ‘cortarles el pelo’ para evitar que rocen la superficie de las luces de germinación.

Crecimiento


Los puerros necesitan un suelo rico en nitrógeno así que desde el Otoño inmediatamente anterior trato de elegir el sitio en el que los voy a sembrar y lo preparo con abundante materia orgánica, especialmente hojas en descomposición. También me aseguro de que el sitio elegido sea lo suficiente
mente soleado para que sus hojas desarrollen bien su color verde característico.

Más o menos en la mitad de la primavera -mitad de abril para mi zona 6- las transplanto en la huerta bajo uno de los túneles de plástico que armo en la cama de vegetales a manera de invernadero. Los puerros resisten muy bien el frío pero igual me gusta protegerlas de las nevadas inesperadas y sobre todo de los vientos que de vez en cuando nos azotan por este lado de Nova Scotia y que pueden llegar a arrancarlas de raíz.

Lo siguiente puede sonar contradictorio pero para quienes conocen y aprecian los puerros sabrán que es cierto. Mientras buscamos que las hojas que van creciendo se vayan tornando verdes, al mismo tiempo debemos procurar que el tallo se conserve blanco y tierno. Para ello, es necesario cubrirlos con tierra alrededor para mantenerlos hidratados y protegerlos del Sol.

Cosecha

Yo generalmente nutro el suelo con compost, abono de mis lombrices y uno que otro toque de orina disuelta en agua para fertilizar las plantas en mi huerta, pero para quienes prefieren usar fertilizantes orgánicos o sintéticos, la recomendación es usar uno que contenga una mayor cantidad de nitrógeno en comparación con el potasio o el fósforo. Si sólo tienen fertilizante balanceado, no importa, también se puede usar.

No hay que afanarse para cosechar los puerros, en realidad ellos están listos cuando uno los necesite, siempre y cuando uno tenga la precaución de cubrir los tallos. Yo los empiezo a usar desde el cuarto mes, cuando han alcanzado el grosor del mango de un martillo o de la pala que uso en el jardín.

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